Me llamo Karla. Bueno, al menos ese es el nombre con el que firmo. Ya se que dicen que mucho estrés provoca perdida de memoria, pero yo no estoy estresada, un poco excedida de trabajo tal vez, pero estresada nunca. Y tampoco estoy de mal humor, para nada. ¿NO ME ENTENDISTE? ¡¿NO-ES-TOY-DE-MAL-HU-MOR!?, ustedes, los profesores, me ponen de mal humor con sus preguntas.
Si, hoy he tomado café. No mucho, unas 5 tazas. Hey! que para ser las una de la mañana no estoy tan mal. ¿Cuántas horas dormí anoche? Las necesarias, por supuesto: cinco.
Si, si, salí de parranda hasta las seis y media de la mañana. ¿Y en que momento se supone que estudie si salgo de clases a las seis y cuarto de la tarde?
Ahora que lo dices, si, he notado que me duelen las manos. ¿Por el computador? ¡Que estupidez! Hace años que ocupo el computador y nunca me habían dolido las manos. ¿Qué como me va en el colegio? No muy bien que digamos. Sí, me cuesta concentrarme. Es que tengo demasiadas cosas que hacer, además no hay mucho tiempo para estudiar. ¿El libro? Claro que algo he leído, unas cuarenta páginas. Que más da, cuarenta de quinientas. Sí, mamá, enseguida voy. Perdón, ¿Dónde íbamos…? ¡Shh!, deja, yo me encargo. Como te iba diciendo… ¡¡¡QUE YA VOY MAMÁ!!! Espérame. ¿Cómo dice? ¿Qué no puedo decirle que no a nadie? ¿De donde sacaste eso? Déjame tranquila, por favor, y convídame un cigarrillo.
jueves, 21 de octubre de 2010
La estresada: adaptación
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bueena idea
ResponderEliminarme gustó la apariencia del blog por lo demás, nice to read you : )